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24 de junio de 2014

El Jorobado (1943)

Durante el siglo XIX, la publicación de novelas en forma seriada, ya sea en periódicos ó en revistas, se volvió una manera muy popular para que un escritor se ganara la vida. Autores de la talla de Charles Dickens, Wilkie Collins e incluso Leo Tolstoy llegaron a publicar sus trabajos de esta manera. En Francia, la novela seriada tuvo su mayor apogeo con las historias de capa y espada, y los amos indiscutibles del género fueron Alexandre Dumas y Eugene Sue. Siguiéndoles los pasos a estos grandes se encontraba Paul Féval, un abogado bretón que con el deseo de tener un éxito literario, publico en forma seriada la novela "Les Mystères de Londres" en 1844. Así comenzaría una carrera que en la literatura popular que tendría su más grande éxito en 1857 con "Le Bossu", en español "El Jorobado". Clásica del género de capa y espada, "El Jorobado" se volvería la obra de Féval más adaptada al cine, y una de las más interesantes se produciría en México en 1943, teniendo en el rol protagónico nada más y nada menos que a Jorge Negrete.

"El Jorobado" comienza con la reunión de un grupo de siete maestros de esgrima en una pequeña taberna. A la reunión llega de improviso Enrique de Lagardère (Jorge Negrete), joven espadachín a quien los maestros reunidos consideran como el mejor duelista en Francia. Lagardère se dirige a enfrentarse nuevamente contra el noble Felipe de Nevers (Alfonso Corona Blake), hábil espadachín quien ha sido el único capaz de vencerlo gracias a una estocada secreta. Sin embargo, en la taberna Lagardère se entera de que el grupo ha sido contratado para asesinar mismo Nevers. Ofendido por la conspiración, Lagardère olvidar el duelo con Nevers y avisarle del plan para asesinarlo. Desafortunadamente, el grupo de espadachines es demasiado para dos hombres, y Nevers cae herido de muerte. Agonizante, Nevers pide a Lagardère que vengue su muerte y cuide de su hija. Lagardère huye de Francia con la hija de Nevers, desapareciendo por años. La llegada de un extraño jorobado a la corte francesa marcará el comienzo de la venganza del exiliado Enrique de Lagardère.

Producida por el ruso Óscar Dancigers y dirigida por el español Jaime Salvador, "El Jorobado" fue la primera cinta que ambos realizaron en México, donde tendrían fructíferas carreras. Adaptada por ambos cineastas, la historia sigue fielmente la trama principal de la novela de Féval, concentrándose totalmente en la venganza de Lagardère contra los asesinos de Nevers. Ciertamente, los guionistas simplifican mucho de la novela y omiten numerosas subtramas que jugaban en la obra de Féval, sin embargo, es bastante afortunado el como Dancigers y Salvador hilan la historia en forma sencilla y económica sin sacrificar la coherencia o el entretenimiento. De hecho, esto último es tal vez lo más logrado de la adaptación que se hace de "Le Bossu", pues se mantiene el tono de intriga y aventura de la novela. Existen cambios notables, siendo el más obvio el que el jorobado Esopo no sea secretario, sino cantante (sacando provecho de las habilidades de Jorge Negrete), pero en general funcionan al mantener el espíritu romántico que hizo a la novela un clásico.

Algo bastante notable de "El Jorobado" (que en otras latitudes tuvo el nombre de "La estocada de Lagardère") es la calidad de la producción con que fue realizada. El director Jaime Salvador da vida a la Francia de la Regencia con un notable aprovechamiento de recursos. Con el apoyo indispensable del fotógrafo Alex Phillips y sobretodo del diseñador de producción Jorge Fernández, Salvador crea una película de época de gran calidad que luce visualmente maravillosa a pesar de sus obvias limitaciones. El talento de Jaime Salvador es precisamente el estar consciente de sus propios limites para sacar el máximo provecho a sus fortalezas. Como en el guión, la sencillez de la realización es lo que vuelve efectiva a "El Jorobado", pues al concentrar su atención en sus personajes Salvador logra encontrar lo épico en lo íntimo. Gran ventaja es que el elenco con el que se cuenta sea de gran calidad, pues aunque ciertamente no son grandes maestros de la espada (Salvador logra cubrir muy bien estas deficiencias), sí lo son del escenario.

Al frente del elenco, Jorge Negrete toma el papel doble del legendario Enrique de Lagardère y el jorobado Esopo. Tan gallardo es el primero como sagaz el segundo, y Negrete logra hacer de ambos algo más que meras caracterizaciones: realmente se aprecia un esfuerzo por parte de Negrete por salir del estereotipo de galán en el que había caído en aquella época y realizar algo que realmente significara un reto. Como Esopo, Negrete se vuelve irreconocible, fascinante, demostrando que había más en él que su clásico "charro cantor". Si bien la interpretación de Negrete en el rol principal es probablemente lo mejor de la cinta, los demás miembros del elenco no desmerecen. Como Felipe de Gonzaga, el actor Ernesto Alonso crea uno de sus personajes mejor logrados, pues aunque es en esencia un villano muy tradicional del cine de aventuras, Alonso le crea una personalidad muy particular. Lo mismo hace Andrés Soler como el peligroso Peyrolles, aunque como se mencionó anteriormente, su habilidad con el arma deja mucho que desear.

Desafortunadamente, no todo el elenco es de la misma calidad, y esto se refleja en Gloria Marín, quien en el importante papel de Aurora de Nevers, no logra estar a la altura de la situación y hace una pobre interpretación que termina ensombrecida por sus co-estelares. Sin embargo, no todo se podría achacar a Marín, pues aunque el rol de Aurora de Nevers es vital en la trama, en la versión de Dancigers y Salvador queda un tanto reducida. Lo mismo ocurre con la viuda de Nevers (interpretada con gran talento por Adriana Lamar), personaje de gran complejidad en la novela que se ve fuertemente reducido en esta adaptación. Quizás lo más criticable a esta versión de "Le Bossu" es que los combates de espadas, tan importantes en la trama de la novela, son pobremente llevados a la pantalla por Jaime Salvador. Los duelos y la famosa "estocada de Nevers" no se pueden apreciar en su totalidad dadas las limitaciones del elenco en cuestiones de esgrima. Como se mencionó anteriormente, los realizadores optaron por excelentes actores, aunque fueran malos espadachines.

Pero si bien las escenas de esgrima no son lo más destacable de la película, es muy notable como Jame Salvador logra capturar la atmósfera de la novela de Féval casi a la perfección: "El Jorobado" es sencilla, divertida e incluso emocionante. Todo lo que una novela seriada (o "de folletín") debería ser. Como película de época, ubicada en Francia y además de género de capa y espada, "El Jorobado" un caso raro (aunque no es el único) dentro de la filmografía mexicana. Ciertamente sería muy interesante que el cine mexicano moderno tomara más riesgos como este de vez en cuando. A final de cuentas, y a pesar de sus problemas, "El Jorobado" es una excelente película que demuestra que detrás del "charro cantor", el legendario Jorge Negrete, había también un actor de enorme talento.

7/10
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